Métodos Anticonceptivos IV: Los Nuevos Métodos
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Métodos Anticonceptivos IV: Los Nuevos Métodos:

La nueva era de la anticoncepción hormonal:

La anticoncepción hormonal se comenzó a utilizar en los años sesenta en Estados Unidos y en algunos países europeos, y supuso un gran avance anticonceptivo. Era la primera vez en la historia que las mujeres disponían de un método seguro casi en el 100% de los casos y que no dependía del momento del coito. Aparecía como real la posibilidad, al menos teórica, de controlar el número de hijos e hijas que se deseaba tener y separar la sexualidad de la reproducción.

Gracias en parte a la píldora fue posible la “revolución sexual” de los años sesenta. Por aquel entonces, la anticoncepción se comercializó en forma de píldoras (pequeñas pastillas micronizadas), y un poco más tarde salieron al mercado los inyectables, pero éstos no fueron tan bien aceptados como la píldora por requerir de una inyección y por tener unos efectos colaterales más pronunciados que las pastillas.

Las voces críticas no tardaron en escucharse en múltiples y variados sectores. Los más conservadores argumentaban que esto “abría la veda a la promiscuidad sexual”, y algunos grupos feministas esgrimían que los avances en anticoncepción, si no estaban acompañados de educación y libertad sexual, suponían una nueva ventaja par a los hombres: poder realizar el coito sin control ni miedo por la anticoncepción, aumentar la carga y responsabilidad de las mujeres y supeditar la sexualidad femenina al modelo tradicionalmente masculino de sexualidad coitocéntrica y falocrática.
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Algunos años después de la generalización de su uso se empezó a constatar que en las mujeres que tomaban la píldora ( o alguna otra forma de anticoncepción hormonal) se observaba un aumento de ciertas enfermedades, como el infarto de miocardio, las hemorragias cerebrales, las trombosis, las varices etc.., y otros efectos negativos para la salud, como el aumento de peso, la retención de líquidos, la irritabilidad, desánimo, disminución del deseo sexual, náuseas y vómitos. Esto aportó argumentos renovados para los sectores que siempre estuvieron en contra de los métodos anticonceptivos.

Poco a poco las aguas volvieron a su cauce, y hoy en día la opinión más generalizada es que la anticoncepción hormonal representa una buena opción anticonceptiva, aunque no para todas las mujeres. Muchas de estas enfermedades no dependen sólo de hormonas, sin que aparecen si están asociadas a otros factores como fumar y tener más de 35 años, ser hipertensa, padecer obesidad y otros.

Paralelamente, han ido apareciendo preparados con dosis más bajas y nuevas de hormonas (sobre todo derivados de la progesterona) , que han conseguido que disminuyan o desaparezcan muchos efectos indeseables.

A pesar de todo esto, la anticoncepción hormonal no está exenta de algunos inconvenientes. Pero ¿ qué no los tiene? Todos los anticonceptivos provocan algunos efectos no deseados o algunas ventajas. Conocer la relación coste-beneficio y el impacto que produce a cada persona es lo que cada una tiene que valorar. Pondré un ejemplo claro. Tener y conducir un coche tiene muchos inconvenientes: es caro, contamina el medio ambiente, hace ruido, es necesario obtener el carné… sin olvidar que los accidentes de tráfico son una de las causas más importantes de lesiones y muertes en nuestra sociedad. Sin embargo, el coche ofrece ciertas ventajas: la comodidad, la velocidad, la libertad y la autonomía para desplazarse. En este caso, una gran parte de la población se descanta por los beneficios, mientras que para otras personas la conservación del medio ambiente, el miedo a conducir o la imposibilidad de aprobar el carné pesan más y deciden utilizar transporte público.

Algo así debería ocurrir con la elección de la anticoncepción. Ante todo, debemos tener claro que ningún anticonceptivo está exento de inconvenientes, y también que la anticoncepción hormonal tiene dos grandes ventajas: la seguridad y la comodidad. El afán por minimizar su impacto negativo sobre las mujeres y mejorar aún más la comodidad de su uso y el cumplimiento en la toma (la causa más frecuente de fallos de la píldora se debe al hecho de que a veces olvidamos alguna o no la tomamos correctamente) está llevando a la industria farmacéutica a poner en el mercado nuevas formas de presentación y administración de métodos hormonales. Hay que tener en cuenta que el número de usuarias en todo el mundo es altísimo y que su venta genera grandes beneficios anualmente. En nuestro país, en el último año, se han puesto a la venta algunas de estas novedades en anticonceptivos hormonales: el implante subdérmico (Implanon),el aro vaginal (NuvaRing), los parches transdérmicos (Evra), el DIU con progesterona (Mirena) y la píldora no combinada (Cerazet).

Aro vaginal: NuvaRing

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Nuvaring tiene exactamente la misma composición que las píldoras combinadas (estrógenos y progéstágenos), por lo que garantiza la misma eficacia que éstas. La novedad radica en que es un anillo que la propia mujer inserta en la vagina(como si fuese un tampón) el primer día de la menstruación. Al cabo de tres semanas debe ser extraído y entonces se produce de nuevo el sangrado menstrual.

La principal ventaja que aporta NuvaRing respecto a la píldora es que se evita el problema de los olvidos: el anillo tiene efecto ininterrumpido mientras está colocado. Al no tratarse de un método de barrera – como el preservativo – , no importa que se mueva de su sitio. En el caso de que el aro llegue a salirse de la vagina, se puede volver a colocar sin que exista ninguna clase de riesgo a lo largo de las tres horas siguientes.

Parches anticonceptivos: Evra

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Al igual que el anterior, es un tratamiento combinado de anticoncepción hormonal que se presenta en forma de un parche muy fino que se adhiere a la piel. Es resistente al agua y al sudor, tan sólo hay que buscar un lugar discreto para pegarlo (nunca en las mamas).

Como todos los métodos combinados se pone el primer día de la menstruación, se usa durante tres semanas y se descansa una. A diferencia del anillo hay que cambiar de parche cada semana ( el mismo día), pero al igual que este, es tan eficaz como la píldora, aunque mejora el cumplimiento en la administración y mantiene más constantes los niveles hormonales en sangre, por lo que aun teniendo baja dosis de estrógenos se producen menos irregularidades del sangrado. Si accidentalmente se despegaran se tiene un margen de 12 horas para volver a ponerse otro.

El implante subdérmico: Implanon

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Protege del embarazo durante un período de tres años. Tiene la forma de una pequeña varilla que se coloca justo debajo de la piel en la parte interna del brazo. No es visible pero sí palpable. Es muy discreto y seguro. Durante tres años va liberando una pequeña cantidad diaria de etonogestrel (parecido a la progesterona). Se implanta en los primeros cinco días del ciclo mestrual, con la ayuda de un troncar (una aguja gruesa, con anestesia local y en cinco minutos. Al quitarlo (cuando se desee) la fertilidad se recupera de inmediato. Su gran ventaja es la duración y la comodidad. Es ideal para mujeres que deseen olvidarse de la anticoncepción por un largo período. Al no contener estrógenos no tiene alguno de los efectos secundarios de éstos.

Píldora no combinada: Cerazet

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Al igual que Implanon, sólo contiene 75 mgr. de desogestrel, un progestágeno parecido a la progesterona natural. Inhibe la ovulación con igual eficacia y seguridad que los anticonceptivos orales combinados, pero a diferencia de éstos no debe dejarse período de descanso en la toma.

Está especialmente indicada para mujeres que se encuentran en período de lactancia natural, para fumadoras mayores de 35 años y para las que presentan otras contraindicaciones o intolerancia a los estrógenos. El principal inconveniente que presenta es su irregular sangrado, produciéndose frecuentes manchados fuera del período menstrual.

DIU con progesterona: Mirena
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Se trata de un DIU en forma de T que en lugar de un metal enrollado posee un pequeño depósito con una hormona similar a la progesterona. La principal ventaja con respecto al DIU tradicional es su mayor eficacia y la considerable reducción del sangrado, por lo que está especialmente recomendado para las mujeres que tienen menstruaciones muy abundantes. Como inconveniente, destacamos que en algunas mujeres la menstruación es muy escasa, incluso desaparece totalmente, aunque esto no es perjudicial para la salud. Por otra parte, su precio es bastante elevado, aunque si tenemos en cuenta el tiempo que dura, a largo plazo es más económico que otras presentaciones.

Píldoras trimestrales

Aún no está comercializada en España, pero su aparición en presa ha suscitado cierta polémica. Se trata de una píldora combinada que se administra durantes tres meses de forma ininterrumpida. Cuando se finaliza este período se descansa una semana y se vuelve a tomar otros tres meses. Con esto conseguimos reducir el sangrado menstrual a cuatro veces al año. A pesar del revuelo ocasionado, esta píldora no supone una gran novedad. Primero, porque no es más que la píldora de siempre administrada con menos descansos. Segundo, porque cuando se toma la píldora no se tiene exactamente la menstruación, sino lo que llamamos hemorragia por deprivación. Es decir, si no se descansa no se produce ese “sangrado ficticio”.

No es pues “un método revolucionario”, como se ha presentado en ciertos medios de comunicación. Al igual que el resto de los anticonceptivos será bien acogido por algunas mujeres y por otras no. Todo dependerá de la incomodidad que para cada una suponga la menstruación. Aunque hay quién no lo crea, para muchas mujeres tener un sangrado periódico (o lo que estamos acostumbradas) es símbolo de salud y no se sentirán a gusto con tan pocas menstruaciones anuales.

Para finalizar, quiero decir que estoy de acuerdo con algunos sectores críticos de los que antes hablaba en que en la actualidad la industria farmacéutica apuesta por ofrecer más y mejores métodos anticonceptivos para las mujeres. Una compañera comentaba el otro día: ” Cada vez hay más métodos para que no nos escapemos ninguna; o te los tomas, o te los insertas, o te los inyectas o te los pegas”. Pero ni se investiga, ni se comercializan ningún anticonceptivo masculino. El análisis de las causa de este fenómeno puede ser tema para otro artículo.

En cualquier caso, con los inconvenientes y las criticas que pueda suscitar, la anticoncepción hormonal ( y otros anticonceptivos modernos) ha supuesto un gran avance para la calidad de vida de las mujeres que tienen acceso a ella. Ha mejorado considerablemente nuestra salud (disminuyendo las enfermedades y kla mortalidad relacionada con el embarazxo), nos ha permitido tener el número de hijos o hijas deseadas, ha mejorado la vivencia placentera de la sexualidad, ha aumentado el grado de independencia y ha facilitado la incorporación de las mujeres al mercado laboral.

DEBEMOS TENER CLARO QUE NINGÚN MÉTODO ANTICONCEPTIVO ESTÁ EXENTO DE INCONVENIENTES, Y QUE LA ANTICONCEPCIÓN HORMONAL TIENE DOS GRANDES VENTAJAS: LA SEGURIDAD Y LA COMODIDAD. “CADA VEZ HAY MÁS MÉTODOS PARA QUE NO NOS ESCAPEMOS NINGUNA; O TE LOS TOMAS O TE LOS INSERTAS O TE LOS INYECTAS O TE LOS PEGAS”

Para profundizar en cada uno de ellos, vamos a tratarlos en guías separadas.



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